El pasado 12 de noviembre tuvimos el honor de asistir a la gala de premiación de Titanes Caracol, realizada en el Teatro Julio Mario Santo Domingo, un escenario que reunió a líderes sociales, artistas, invitados especiales y agentes de cambio que, desde distintos sectores, trabajan por un país más humano y equitativo.
Esta edición fue especialmente significativa, ya que se celebró el décimo aniversario de Titanes Caracol, una plataforma nacional que ha demostrado que hacer el bien sí hace la diferencia, visibilizando historias que inspiran y movilizan a Colombia.
Educación que transforma realidades
Durante la gala tuvimos la oportunidad de encontrarnos con Titanes de ediciones anteriores y conocer a las y los candidatos de la cohorte 2025, personas que, a través del liderazgo ciudadano y el compromiso social, han convertido sus historias en motores de transformación.
En la categoría de Educación de Calidad y Desarrollo de Capacidades, nuestra directora Luz Bonilla fue la encargada de entregar el reconocimiento a Luz Mary Herrera, de la Fundación Semillas y Raíces, ubicada en Soacha, Bogotá. Este momento fue una oportunidad para reafirmar una convicción que compartimos: la educación es una de las herramientas más poderosas para garantizar el bienestar de la niñez y construir un país en paz.
Hablar de educación es hablar de derechos, primera infancia, oportunidades y futuro. Es entender que invertir en niñas y niños no es solo una acción social, sino una decisión e inversión estratégica para el desarrollo de Colombia.
Ser Titán no es un reconocimiento pasajero; es una marca para toda la vida y un compromiso permanente. Quienes lideran procesos educativos saben que detrás de cada acción hay nuevas generaciones observando, aprendiendo y soñando con construir un país basado en el respeto, la equidad y la solidaridad.
La noche estuvo acompañada por presentaciones artísticas que llenaron el escenario de energía y cultura, así como por un espacio de encuentro con invitados especiales para conmemorar estos 10 años de impacto social.
Desde la Fundación Niñas de Luz, celebramos y agradecemos ser parte de este escenario que exalta el liderazgo ciudadano, el valor cultural colombiano y la certeza de que la educación, vivida a través del ejemplo, transforma la niñez y construye un país más humano.
