Actividad elevando cometas
El pasado 18 de agosto de 2025 vivimos una de nuestras actividades más representativas: la jornada de elevación de cometas en el Parque El Tunal. Para nosotros, en la Fundación Niñas de Luz, este día no es solo una actividad recreativa, sino un encuentro de comunidad, familia y emociones que nos recuerda la importancia de compartir y crecer juntos.
Desde muy temprano nos reunimos con las niñas, sus familias y nuestros mentores en el parque. Con cometas hechas a mano e innovadoras, nos adentramos en una aventura para darle vida al cielo con colores y formas llenas de creatividad. Muchas de las niñas llegaron con cometas únicas, incluso con diseños inspirados en nuestros personajes de Cuando los Números Aprendieron a Leer: Leo, Lupita, Baldor y Einstein, quienes nos acompañaron durante la jornada.
La elevación de cometas se convirtió en un momento de unión familiar. Papás, mamás e hijas trabajaron en equipo para lograr que sus cometas volaran lo más alto posible. Entre risas, fotos y complicidad, el ambiente se llenó de alegría y orgullo al ver a nuestras niñas compartir y disfrutar con tanta energía.
Al final, realizamos una premiación a las cinco cometas más innovadoras, y además entregamos bonos de mercado a las familias participantes como una manera de agradecer su compromiso y apoyo de nuestra labor.
Escuela de Padres: un espacio para sanar y reflexionar
Después de volar con nuestras cometas, dimos inicio a la Escuela de Padres de manera presencial, un espacio esencial en nuestras actividades. En esta ocasión trabajamos con un kit de emociones que incluía un “monstruo comelón” de emociones. Cada familia reflexionó sobre las emociones que suelen transmitirse en el hogar: las positivas, que fortalecen el ambiente familiar, y las negativas, que muchas veces generan tensiones. Las emociones negativas fueron entregadas simbólicamente al monstruo para “devorarlas”, recordándonos la importancia de transformarlas y no dejar que deterioren la convivencia.
La dinámica no solo permitió a los padres reconocer su papel en la gestión emocional, sino que también involucró a las niñas y a los demás familiares, creando un diálogo abierto sobre la importancia de saber expresar, comprender y respetar las emociones de los demás. Hablamos sobre cómo una buena comunicación fortalece la confianza en el hogar, cómo las prácticas de crianza positiva aportan bienestar y cómo el cuidado de los cuidadores es indispensable para poder brindar un entorno sano y amoroso.
Este fue un momento integrador y sanador, donde padres, hijos y familiares compartieron aprendizajes, se escucharon mutuamente y reflexionaron sobre la necesidad de construir relaciones familiares basadas en el respeto, el amor y la empatía.
Creamos espacios de aprendizaje y diversión
Las niñas, sus familias y nuestros mentores compartieron lo felices y cómodos que se sintieron durante la actividad. Para nosotros fue muy gratificante ver cómo este espacio no solo sirvió para recrearnos, sino también para fortalecer vínculos y reafirmar nuestro compromiso con la formación integral de nuestras niñas.
En la Fundación Niñas de Luz creemos que cada cometa que vuela alto es un recordatorio de que los sueños también pueden volar. Ese día, más que cometas, fueron nuestros sueños, esperanzas, y la unión familiar las que se elevaron en el cielo de Bogotá.

